Presentacion

Muy buenas a todos, soy una vidente profesional con más de 20 años de experiencia en el mundo esotérico, con colaboraciones en radios en mi haber entre otras.


No tengo necesidad de preguntarte como hacen otros profesionales para respondera tus preguntas, tus dudas y tus preocupaciones, tú expones tu pregunta sobre el tema que deseas saber y yo, mediante el tarot responderé a la misma.

Me avalan muchos clientes en mis predicciones y aciertos, el tarot está para aconsejar, guiar y reconducir los caminos y yo, estoy para ayudarte a lograr que tu camino sea el deseado y esperado.


Si quieres saber que te depara el futuro, resolver tus dudas y preocupaciones, si tu alma gemela aparecerá pronto o como te afectará la crisis en la que vivimos, no dudes en ponerte en contacto conmigo, mediante mi cuenta de correo y exponer tu consulta.


Te responderé a todas las preguntas que me realices, la consulta se realizará previo pago en PayPal.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La historia del bambú japones

 
 
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada.
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad,no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad,este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de siete años.
Sin embargo,en la vida cotidiana,muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que "en tanto no bajemos los brazos" ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo, en nuestro interior…
Estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá sólo estés echando raíces...

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